
Eloy Añez, sensible amigo de su pueblo y gente, amante de su tierra, expone en sus obras un juego de múltiples formas y colores brillantes. Siguiendo los pasos de Picasso, se torna cubista y nos lleva a descubrir y vivir a través de sus pinturas el trabajo diario de los habitantes de la zona perdida y olvidada de la selva amazónica boliviana; Pando. (...)
Gracias a Eloy conocemos a los siringueros y siringueras con todos sus implementos, combina el tema en sus obras reflejando también la exuberante belleza natural, mujeres, plantas y flores exóticas de la zona, juega con las formas y cálidos colores; mujeres de ojos negros grandes y profundos, dan una sensación de misterio en el lugar de trabajo.
Ximena Rivas - difusora de arte boliviano. Directora/creadora de Museo de Arte Virtual www.bolivianet.com/arte